En busca de la historia II.
Día 1.-Alojamiento. Tiempo libre para conocer Mundaka y Gernika-Lumo.
Día 2.-El día comienza con la inexcusable visita a Oma, una aldea vasca que se conserva como hace siglos. Ahí, el tiempo pasa en cadencia pausada, sin estridencias ni acontecimientos de exaltación popular. El silencio es dueño del entorno. Cerca de allí, en estos momentos elemento más propio sin duda del patrimonio artístico que del natural, el bosque animado de Ibarrola nos invita a la inmersión en un mundo plagado de magia.
En la base de Oma, Santimamiñe y sus cuevas, hogar de estalactitas, estalagmitas y otros vestigios de los primeros pobladores de Bizkaia, allá por el paleolítico superior.
Continuando camino, pasamos nuevamente hacia Gernika y, desde aquí, por Mungia, la visita nos propone un nuevo hito histórico, el Castillo de Butrón, en la vecina Gatika, un último edificio decimonónico de otros que le precedieron desde el siglo XIV. Hoy, este emblemático recurso turístico, representa un pequeño entorno temático sobre la vida del linaje de los Butrón en la Edad Media bizkaina.
De Butrón, el viaje nos llevará, por Urduliz, a Leioa, donde podremos contemplar el magnífico palacio de Artazar, bellísima construcción de corte inglés, al uso de las que gustaron construir en el siglo XIX un importante número de jóvenes arquitectos propios del lugar. |